Paola Kullock es una masajista profesional y durante 10 años se dedicó a los masajes para caballeros con final felíz”. Luego trabajó como “fantasía controlada” para las parejas que se querían iniciar en el swinger, y finalmente abrió su escuela de sexo. Tuvo un programa de radio (podés escuchar el último en su página) y su labor llamó la atención de los escritores del libro Buenos Aires Bizarro. No te pierdas esta entrevista para ATW.
Paola Kullock
¿Cómo fue que decidiste convertirte en una especialista en sexo y seducción?
Yo era masajista y le practicaba masajes descontracturantes a los hombres. La sesión terminaba con un happy ending, es decir, con masturbación. Lo hice durante diez años así que fui aprendiendo cuáles eran sus necesidades, qué querían de una mujer. Después de eso cambié de actividad y empecé a trabajar con parejas que tenían intenciones de tener experiencias del tipo swinger, eso lo hice por tres años y yo era lo que se conoce como “fantasía controlada”. Hace seis abrí la escuela, en mi casa, y trabajo con mujeres que quieren recuperar la pasión perdida, sentirse mejor o implementar nuevas técnicas en su vida sexual.
¿Qué es ser “fantasía controlada”?
Es ser una intermediaria, mi tarea consiste en cuidar a la mujer, que a veces le cuesta más engancharse con la onda de los tríos. Cuando una pareja decidía incorporar a una tercera persona a la cama (o al sillón, o al piso) hablaban conmigo. Yo funcionaba como una coach sexual que les explicaba cómo tenían qué manejar el proceso.
¿Cómo se maneja?
Bueno, los integrantes de la pareja que tienen la fantasía de sumar a otra persona primero tienen que pensar que es lo que quieren por separado, después lo conversan mientras tienen sexo y después lo llevan a la mesa de café. Ahí entro yo, soy el paso previo entre la esposa y la o el extraño que van a sumar. La idea es hacerle entender al marido que la mujer no es una puta, que la experiencia se tiene que llevar con calma y cuidando a su esposa. Si fuera por ellos, nosotras tendríamos que colgarnos de los ventiladores o saltar de los armarios y no es así. Es algo en lo que se tiene que avanzar despacio y siempre tener en cuenta que alguno de los dos se puede arrepentir a último momento.
¿No sentías vergüenza?
Al principio si, después es como todo, como cualquier trabajo, te acostumbrás.
¿Cómo decidiste abrir la escuela?
Siempre tuve el don de hablar de sexo sin que la gente se ofenda, a eso le sumo la experiencia que tuve y bueno, acá estoy.
¿Qué tipo de clases ofreces?
Doy cursos de masajes descontracturantes y eróticos, de stripteasse, de seducción y de alter ego (componer personajes diferentes a la hora de tener relaciones sexuales).También ofrezco clases-show para despedidas de soltera. Algunas cosas las cobro y otras no, porque me divierto haciendo esto. Pura vocación de servicio.
¿Por ejemplo?
Si viene una mujer que cumple un aniversario con su pareja y no sabe qué hacer, yo le enseño. Le doy una clase de strip, le enseño trucos para estimular a su acompañante e incluso le presto ropa sexy.
¿Y si te va a ver una persona que quiere recuperar la pasión?
También la ayudo y no le cobro, pero primero le pregunto si el otro está interesado en volver a sentirse bien con ella. Saber eso es fundamental, si no es como remar en dulce de leche.
Paola Kullock en una entrevista para Canal 9
¿Con qué rango de edades trabajas?
No trabajo con rango de edades, trabajo según los momentos de la vida, acá me visitan señoras de 75 y 80 años. Lo único necesario es ser mayor de 18 años para venir a verme.
¿En el teatro que hacés?
Enseño. Uso unas prótesis con forma de pene y enseño cómo hacer una masturbación o una felatio y lo encaro desde un lado sumamente divertido y respetuoso. Las que más se enganchan son las señoras grandes, la función dura una hora y media, y cuando están ellas dura dos porque participan, se ríen y se quieren quedar más tiempo.
¿Te gusta la forma que tiene Alessandra Rampolla de hablar de sexo?
No la vi muchas veces porque no miro televisión, saque la TV de casa hace años. Pero cuando la escuché me gustó, además valoro el hecho de que ella instaló el tema del sexo en la TV desde el lado de la explicación y la educación. Yo soy un poco más porteña para eso, y no soy tan medida en el lenguaje.
¿A tu hermana (la actriz Luisa Kullock) le gusta lo que hacés?
Nos respetamos, sólo eso
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AriadnaDíazRunza

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